En el sector estiman que la nueva zafra sucroalcoholera en Tucumán se presentará con niveles de producción similares o levemente superiores a los de la campaña 2025. De todos modos, la temporada 2026 comenzó con varios días de retraso, lo que abrió interrogantes sobre el desarrollo de la molienda frente al volumen de caña previsto.
En ese contexto, Alejandro Dávalos, vocal de Cañeros Unidos del Este (CUE), advirtió sobre las dificultades operativas y económicas que enfrenta el sector cañero. “Es un año, como vienen los estudios de la Estación Experimental (Eeaoc), con casi similar caña respecto del año pasado, que es mucha caña, teniendo en cuenta que estamos casi en 306.000 o 308.000 hectáreas en la provincia con producción”, explicó Dávalos, al referirse a las perspectivas productivas para esta campaña.
Sin embargo, indicó que el mayor problema inmediato será el retraso en el arranque de la cosecha por el exceso de lluvias acumuladas en las últimas semanas. “Lo más complicado de esto va a ser el retraso que vamos a tener por el tema de las lluvias que hubo, que complica el arranque de la cosecha”, sostuvo en una entrevista con LG Play.
En ese sentido, detalló que la situación en los campos todavía impide el ingreso normal de maquinaria. “No hay suelo para entrar a cosechar todavía en el 80% en toda la provincia”, afirmó, y remarcó que esto genera un efecto directo sobre la actividad industrial: “Si no tenés una continuidad, no podés sostener molienda; a las fábricas se les complica si está arrancando y parando, y es un costo muy alto también”.
Dávalos hizo hincapié en que en el final de la molienda podría quedar “caña en pie”, es decir, sin cosechar.
Sobre el comportamiento del mercado, Dávalos reconoció que continúa latente el riesgo de una sobreoferta de azúcar, aunque remarcó que ese escenario puede amortiguarse si se sostienen las exportaciones y la producción de alcohol. “Ese riesgo sigue en pie siempre y cuando el azúcar no se exporte. Se reduce simplemente a que tenemos todos que exportar, tanto industriales como cañeros, para sacar los excedentes (de azúcares) de la provincia y del país”, expresó.
“Son las dos herramientas para ajustar: el alcohol y la exportación. Eso es lo que nos mantiene tonificado el precio interno”, agregó. Recordó que el valor del azúcar fue uno de los factores que más golpeó al sector durante la campaña pasada.
A la par, el dirigente cañero alertó por el fuerte aumento del costo de los fertilizantes, uno de los principales insumos para la actividad. “El gran problema que vamos a tener es el fertilizante. La verdad que se fue muy arriba el precio”, dijo. Y precisó: “La fertilización y la cosecha de caña son los dos gastos más grandes que tenemos en la producción”.
Finalmente, Dávalos advirtió sobre el impacto que este escenario puede tener en la continuidad de muchos productores. “Tenemos que tener caña con muy buenas producciones para afrontar los costos. Si no abonás, no tenés la producción en condiciones, sacás menos kilos por hectárea, y eso se transforma en un costo más alto. Hay productores que van a ir desapareciendo lamentablemente”, concluyó.